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TAL VEZ UNA MAÑANA...
Tal vez una mañana caminando bajo un aire
de vidrio
árido, volviéndome, veré hacerse el milagro:
la nada a mis espaldas, el vacío detrás
de mí, con terror de borracho.
Luego, como en una pantalla, se detendrán de
pronto
colinas casas árboles para el común engaño.
Pero será muy tarde; y yo me iré callado,
en medio de los hombres que no se vuelven, con
mi secreto.
Eugenio Montale
Génova, Italia.
envio vilma vargas
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